martes, 8 de diciembre de 2015

SANTO ROSARIO A LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA CON SAN JUAN PABLO II


Monición Inicial. Con algunas oraciones de San Juan Pablo II contemplamos los misterios dolorosos en esta solemnidad de la Inmaculada Concepción de María. Saludemos con fe y agradecimiento a la Virgen Inmaculada, Nueva Eva, escogida por Dios para que como Corredentora al pie de la cruz se ofreciese junto con su Hijo por la salvación del mundo.

MISTERIOS DOLOROSOS
1. La Oración de Jesús en el Huerto
“¡Dios te salve María, mujer de fe, primera entre los discípulos! Virgen, Madre de la Iglesia, ayúdanos a testimoniar siempre la esperanza que nos habita, teniendo confianza en la bondad del hombre y en el amor del Padre. Enséñanos a construir el mundo, desde el interior: en lo profundo del silencio y de la oración, en la alegría del amor fraterno, en la fecundidad insustituible de la Cruz.”
2.- La flagelación de Jesús atado a la columna.
“A ti, oh María, recurrimos confiados. Ayúdanos a construir un mundo en el que la vida del hombre se vea siempre amada y defendida; toda forma de violencia, desterrada; la paz, por todos tenazmente buscada.”
3.-. La coronación de espinas
“María, Virgen Inmaculada, Mujer del dolor y de la esperanza, sé benigna con toda persona que sufre y obtén a cada uno la plenitud de vida.  Abraza a todos con tu corazón de Madre. Reina del mundo entero, Virgen santísima, ruega por nosotros.”
4.- Nuestro Señor con la cruz a cuestas camino del Calvario
“María, Estrella luminosa de la mañana  puesta por Dios  sobre el horizonte de la humanidad, extiende benigna tu manto sobre nosotros, peregrinos en los caminos del tiempo entre múltiples peligros y asechanzas, e interviene en nuestro auxilio  ahora y en la hora de nuestra muerte.”
5.- La crucifixión y muerte del Señor
 “¡Dios te salve María, virgen dolorosa, Madre de los vivos! Virgen esposa ante la Cruz, nueva Eva, sé nuestra guía por los caminos del mundo, enséñanos a vivir y a transmitir el amor de Cristo, enséñanos a permanecer contigo junto a las innumerables cruces en las que tu Hijo todavía está crucificado.”