domingo, 3 de julio de 2016

EVANGELIO DEL DOMINGO: TODO ÁRBOL SANO DA FRUTOS BUENOS





VII DOMINGO DESPUES DE PENTECOSTÉS
Forma Extraordinaria del Rito Romano
Cuidado con los profetas falsos; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Así, todo árbol sano da frutos buenos; pero el árbol dañado da frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis. No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Mt 7,15-21