domingo, 27 de mayo de 2018

MARÍA TORRE DE DAVID. (27) Beato John Henry Newman



27 DE MAYO
Sobre la Asunción (4)
MARIA,
Turris Davidica,
TORRE DE DAVID
Una torre, en el sentido más simple de la palabra, es un edificio levantado para defensa contra los enemigos. David, rey de Israel, levanto con este fin, una célebre torre, y como que él es una de las principales figuras, uno de los tipos más proféticos de Cristo, su torre es también una figura representativa de la Madre Virgen de nuestro Señor.
Es llamada Torre de David, porque desempeño de una manera insigne el oficio de defensora de su divino Hijo contra los asaltos de sus enemigos. Es habitual entre los que no son católicos imaginarse que los honores que rendimos a Maria son en perjuicio del culto que se debe a Jesucristo, al cual según ellos eclipsa en la doctrina católica. Nada más contrario a la verdad.
Porque, si es tan grande la gloria de Maira, ¿Cuál ha de ser la gloria de Aquel que es el Señor y el Dios de María? Está infinitamente por encima de su Madre, y toda la gracia de que Ella está llena, no es otra cosa que lo que sobra y rebosa de su incomparable santidad. La misma lección nos da la historia. Dad una mirada a las naciones protestantes, que hace tres siglos rechazaron toda devoción a la Santísima Virgen, con la creencia de que, rechazando su culto, ensalzaban el de su Hijo. ¿Fue realmente este el resultado de su sacrílego proceder con la Santísima Virgen? Todo lo contrario; estas naciones, a saber, Alemania, Suiza, Inglaterra, después de haber obrado así, han dejado de adorar, en una medida considerable a Jesucristo y han abandonado la fe en su divinidad, mientras que la iglesia católica, dondequiera que está, adora a Jesucristo como verdadero Dios, y verdadero Hombre, tan firmemente como siempre lo ha hecho, y sería en verdad una cosa ajena a ella, el haberlo hecho jamás de otra manera. María es, por lo tanto, Torre de David.
Beato John Henry Newman
Transcripto por gentileza de Dña. Ana María Catalina Galvez Aguiló